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Hablar en público – Oratoria

La Oratoria, o arte de hablar en público, existe desde hace muchos siglos. Ya en la Antigüedad hubo grandes oradores como Demóstenes, Pericles o Cicerón. Desde entonces hasta nuestros días, grandes personajes históricos se han caracterizado por su capacidad para hablar en público. Actualmente existen lugares, como el “Speakers’ Corner” (el rincón del orador) de Londres, donde la persona que lo desee puede pronunciar su discurso, sobre el tema que quiera, de forma espontánea, en pleno Hyde Park, el parque más importante de la capital británica.

¿Hablar en público u Oratoria? Dice el diccionario de la RealAcademiaEspañola que la Oratoria es “el arte de hablar con elocuencia”. En realidad, lo podemos llamar como más nos guste.

Los grandes discursos de la Historia

Si recordamos frases como “Puedo prometer y prometo”, “Tengo un sueño” o “No preguntes lo que tu país puede hacer por ti”, seguro que sabes que pertenecen a Adolfo Suárez, Martin Luther King y John F. Kennedy, respectivamente. Son fragmentos de discursos que han quedado en nuestros oídos como eslóganes de anuncios publicitarios y, sin embargo, son parte de la historia dela Humanidad.
Oratoria
Hay múltiples opiniones sobre cuáles han sido los mejores discursos. Hay gente que prefiere a los clásicos, y se queda con los de Demóstenes, Pericles o Cicerón; otros prefieren destacar la visión patriótica de Abraham Lincoln, George Washington, Winston Churchill, Franklin D. Roosevelt o John F. Kennedy; algunos consideran que los mejores textos son los que movieron al mundo en pro de los derechos humanos, como los de Nelson Mandela, Martin Luther King, Gandhi, etc.

Lo cierto es que hay un buen puñado de discursos que han hecho historia y es fascinante leerlos y aprender de cada uno de ellos. Hay algunos especialmente emotivos, como el de Robert Kennedy con motivo de la muerte de Martín Luther King (1968); discursos muy breves aunque muy efectivos, como el de Gettysburg (1863) de Abraham Lincoln; otros complicados, como el de Bill Clinton (1998) cuando confesó al pueblo americano que había tenido con la señorita Monica Lewinsky una relación “que no era adecuada”; declaraciones ante el juez como la de Nelson Mandela (1964) antes de entrar en la cárcel, etc.

 

¿Por qué nos interesa aprender a hablar bien en público?

Aunque no tengas ambiciones políticas –que también las podrías tener- hablar en público de forma exitosa siempre te vendrá bien. Hoy en día, en el mundo de la empresa, la comunicación o cualquier otro ámbito, expresarse correctamente y transmitir mensajes ante un auditorio está muy valorado profesionalmente. Sea cual sea tu profesión, en algún momento tendrás que hacer una presentación, pronunciar un discurso o dar una conferencia.

También en tu vida social. Hablar en las reuniones de la comunidad de vecinos, hacer un brindis en una celebración, preguntar una duda en una clase, una charla o una conferencia, será más fácil si conocemos las técnicas de la Oratoria.

La capacidad de hablar bien en público no es innata. Sí es cierto que hay personas que tienen más “facilidad de palabra”, una voz imponente, mayor capacidad de síntesis, o más gracia a la hora de contar algo, aunque lo que suelen tener los buenos oradores a sus espaldas, sobre todo, es… mucha práctica. Anthony Robbins, uno de los mayores expertos en Programación Neurolingüística (PNL) del mundo, y un gran orador, cuenta en su libro “Controle su destino”:

“Yo me convertí en un excelente orador público porque, en lugar de una vez a la semana, me comprometí a hablar en público tres veces al día. Mientras que otras personas de mi organización se impusieron hablar cuarenta y ocho veces al año, yo hacía eso mismo en apenas dos semanas. Así pues, al cabo de un mes ya había adquirido dos años de experiencia. Y un año más tarde, ya tenía diez”.

Robbins indica así que lo suyo no ha sido una cualidad innata, sino una cuestión de perseverancia y que cualquiera que se lo proponga, puede hacer igual.